miércoles, 27 de enero de 2016

Caliope

Me llamo Caliope, soy hija de el presidente Zeus. Mi madre me abandono cuando yo tenia 5 años. Vivo en la gran ciudad de Sifnos. 
Mis aficiones son escribir  y leer, se me da mejor escribir poesía épica, pero puedo escribir de todo. 
Tengo dos grandes amigas que son Briseida y Sibila. 
Os contare como es mi vida, un día normal y corriente.

Me encontraba un día en clase de Geografía, creo que era la clase de geografía, no se, puede que fuera la clase de Ingles. Estaba en clase cuando ocurrió algo sorprendente, un compañero se fumo un palito de regaliz negro delante del profesor, en ese momento yo no me di cuenta, pues estaba en las nubes, como siempre. Al final de esa clase se me acerco Sibila y me contó lo que había ocurrido. Ella se quedo muy sorprendida de que yo no me hubiera dado cuenta y me regaño de que debería estar mas atenta en clase. 
Bueno, el día paso super rápido y cuando me quise dar cuenta ya era ultima hora. Cuando sonó la melodía que indicaba que ya nos podíamos ir a casa, me levante pero me di cuenta de que mi falda larga se me había quedado enganchada en un tornillo de la silla de clase. Me volví a sentar para que nadie se diera cuenta, cuando todo el mundo se hubiera ido intentaría salir de allí. Lo que pasa es que llego el chico que según mi amiga había estado fumando palitos de regaliz negro, el caso es que como no me podía mover empece a fingir que recogía las cosas. Otro profesor llego y le dijo al joven que estaba castigado y me pregunto que si yo estaba castigada. Me quede mirando sin saber que decir, así que aunque fuera un poco vergonzoso, conté que no podía moverme porque se me había enganchado la falda. El chico se rió y yo me puse roja de enfado. El profesor se acerco a mi y me dijo que me levantara para ver si podía hacer algo. Al final acabe con una falda más corta de lo que yo solía llevar. Fue muy vergonzoso pero por lo menos al final pude salir del instituto. 

Cuando salía a la calle del instituto esta el chófer de mi padre esperándome, fue una gran sorpresa que mi padre, al que casi nunca veía, estuviera esperándome dentro. Cuando mi padre vio que tenia la falda un poco mas corta de lo normal, me pregunto que había ocurrido. Entonce me regaño por ser una despistada total, ya estaba acostumbrada a que eso pasara, a que me regañara por ser yo misma.
Cada día deseaba mas poder irme a cualquier lugar para no ver a mi padre. Le quería pero ya no era suficiente. Desde que se hizo presidente a dejado de ser como era, un gran padre que le decía a su hija que fuera ella misma, que no importaba nada mas. Todo a cambiado y ahora no se que hacer. 


Caliope es la primera de todas las demás. Son relatos que ire subiendo cada miércoles. 

Hasta mañana dulces seguidores.
Besos


A.v

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